viernes-19-abril-2024

La victoria de Alfonso Rueda supone la quinta mayoría absoluta en Galicia y la primera sin el actual presidente del PP, Alberto Núnez Feijóo. Esto que parece fácil de contar es muy difícil de conseguir y más en unos tiempos tan convulsos como los que vivimos a nivel social. Por eso, más allá de la reválida de Feijóo en la que según muchos analistas se jugaba su futuro al frente del PP, la victoria incontestable de Rueda en su tierra, supone un espaldarazo a su modelo de oposición, quedando reforzado tanto por sus políticas económicas, como sociales e identitarias. Es decir, ningún sondeo en Galicia contemplaba otra opcion que no fuese la victoria del PP. Pero de ahí a alcanzar los 38, 39 o 40 escaños para la mayoría iba un abismo y más teniendo en cuenta el relevo del imbatible Feijóo en comicios anteriores. Porque en estos tiempos, alcanzar mayorías es casi una odisea y más para el PP. Por tanto, Feijóo sale reforzado y Sánchez muy tocado. Y da la impresión que a pesar de la hasta ahora resistencia numantina del pte del Gobierno frente a cualquier adversidad su «coalición frankestein» en el Congreso empieza a mostrar síntomas de agotamiento y más tras la mayor catástrofe de Sumar, en ese proyecto gallego «liderado por Marta Lois y Yolanda Díaz. Cierto es que por delante el Psoe tiene especialmente las elecciones vascas, en un escenario aún más complejo que el gallego al jugar la partida con el PNV y especialmente Bildu. Y las europeas entre el 5 y el 9 de junio como casi la última baza electoral. Y entre medias un parlamento secuestrado por el independentismo, cuya funcionalidad apenas le dará a Sánchez para sacar adelante no ya leyes salvo la de Amnistía, por supuesto, y ya veremos, sino los famosos decretos ley. En definitiva un escenario muy convulso que pone en jaque a Sánchez para un futuro próximo, motivo por el cual esta victoria de Rueda y Feijóo en Galicia es mucho más que una rotunda mayoría